230. La nariz más sensible (y extraña) del mundo

31 Ene

El órgano olfativo del topo de nariz estrellada tiene más terminaciones nerviosas que ninguna otra zona de la piel de los mamíferos. Está más preparado para sentir el tacto que el dolor.

La nariz más sensible (y extraña) del mundo

KENNETH CATANIA
El topo de nariz estrellada
La nariz más sensible (y extraña) del mundo

K. GERHOLD / D. BAUTISTA

El trocito de piel más sensible conocido entre todos los mamíferos no pertenece al ser humano, sino que es la punta en forma de estrella del hocico de una criatura que le debe su nombre, el topo de nariz estrellada. Los investigadores que estudian este órgano han descubierto que la estrella tiene una proporción más alta de terminaciones nerviosas sensibles al tacto que a los receptores del dolor, según un estudio publicado en la revista de acceso abierto PLoS ONE.

El contacto y el dolor son sensaciones íntimamente entrelazadas, pero muy poco se sabe acerca de cómo se detectan en nuestras células. En este estudio, los autores recurrieron a una especie única para obtener una respuesta: el topo de nariz estrellada, un pequeño animal de unos 20 cm de longitud que habita en Norteamérica. Además de distinguirse por ser el mamífero que come más rápido de todos los que se conocen, el topo de nariz estrellada también posee uno de los órganos táctiles más sensibles del reino animal.

La estrella en su nariz, que se caracteriza por unos tentáculos rosados y flexibles, tiene la mayor densidad de terminaciones nerviosas conocidas en la piel de mamíferos, con más de 100.000 fibras en un trozo de piel de aproximadamente 1 cm de diámetro. Los autores encontraron estas terminaciones nerviosas significativamente enriquecidas en neuronas sensibles al tacto suave, con una menor proporción de neuronas que detectan y responden al dolor.

Los nuevos receptores de tacto y el dolor que identificaron en el topo de nariz estrellada también fueron detectados en los receptores sensoriales de ratones y seres humanos, lo que sugiere que es probable que estos receptores sean comunes también en otros mamíferos.

Según los autores, estos genes que median en el tacto y en el dolor pueden convertirse en nuevas dianas potenciales para el desarrollo demedicamentos y terapias contra el dolor crónico.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: